SEVILLA, A DEBATE’: LA AUSENCIA DE PENSAMIENTO CRÍTICO Y EL RECURSO A LA ETIQUETA ‘PROGRE’ / ‘RANCIO’

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LUNES 27 DE MARZO, EN ‘SEVILLA, A DEBATE’: LA AUSENCIA DE PENSAMIENTO CRÍTICO Y EL RECURSO A LA ETIQUETA ‘PROGRE’ / ‘RANCIO’

 

(VER LA NOTA ADJUNTA)

 

Organizado por la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta. Próxima sesión: Lunes 27 de Marzo, Comienza a las 20:00 en punto. Salón de actos de la Fundación Cruzcampo. Entrada libre hasta completar aforo. Se ruega a los/as socios/as que deseen reservar asiento y/o plaza de aparcamiento, lo indiquen escribiendo un email a sevillaabierta@gmail.com No hace falta que indiquen el número de matrícula. El coloquio acaba a las 21:30. Después, quienes lo deseen, pueden seguir departiendo y confraternizando allí hasta las 22:30, con una cerveza servida por gentileza de la Fundación Cruzcampo.

 

 

Título de la sesión del Lunes 27 de Marzo:

LA AUSENCIA DE PENSAMIENTO CRÍTICO Y EL RECURSO A LA ETIQUETA ‘PROGRE’ / ‘RANCIO’

 

 

Reflexión que propicia organizar esta sesión del ciclo:

 

En Sevilla, en términos generales, estamos demasiado atentos a colocarle a los demás, y colocarnos a nosotros mismos, etiquetas que nos hacen sentir cómodos definiéndonos como parte de un colectivo, o como los opuestos a un colectivo. Y nos ahorra pensar y expresarnos de manera más independiente. Y nos ahorra la autocrítica. Las etiquetas “progre” o “rancio” son el símbolo de una simplificación excesiva que nos dificulta el debate en libertad. La identidad como bandera puede llegar a ser un problema más que una solución. No es el ambiente adecuado que permita la generación y aplicación de nuevas ideas, siempre sospechosas al ser juzgadas no por sí mismas, sino según quién las plantea. Esta sesión de ‘Sevilla, a debate’ trata de ver cómo estimular en Sevilla el pensamiento crítico desde la ciencia y desde la creatividad artística, entre otros ámbitos, como generadoras de nuevas ideas que son la clave de la innovación que la ciudad necesita para desarrollarse mejor.

 

Ponentes de la sesión del Lunes 27:

Clara Grima, profesora titular de Matemáticas de la Universidad de Sevilla. Imparte docencia en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática. Preside a nivel nacional la Comisión de Divulgación dentro de la Real Sociedad Matemática Española, uno de sus principales objetivos es actualizar la forma de enseñar matemáticas en los centros educativos, desde Primaria hasta Bachillerato. En esa línea, creó en 2011 el blog ‘Mati y sus mateaventuras’, del que es autora junto a la ilustradora Raquel García Ulldemolins. Galardonado con el Premio Bitácoras 2011 al mejor blog de educación, y Premio Prismas de Bronce 2013 al mejor sitio web de divulgación científica. Ambas son también las autoras del libro Hasta el infinito y más allá, editado por Espasa. Clara Grima es autora, junto a Alberto Márquez, del libro Computational Geometry on Surfaces (Edit. Springer). Colabora en Naukas, JotDown, CienciaXplora y elDiario.es. Participó en todos los programas de las dos primeras temporadas de Órbita Laika, en La 2 (TVE). Es una de las personas que ha impulsado el ciclo de coloquios ‘Ciencia en el Bulebar’, en la Alameda de Hércules.

 

Mercedes Eirín, directora creativa y artística del Estudio de Diseño Universo Eirín, cuya sede está en Sevilla. Lo funda en 2014 con el fin de sustentar su capacidad para crear atmósferas cautivadoras, donde emoción y funcionalidad están presentes. Especializada en diseño y fabricación de mobiliario; en creación de piezas de catálogo en edición limitada y piezas exclusivas; en diseño de interiores; en desarrollo conceptual e integral de hoteles (como en el Hotel Essentia en Aracena, y en el Hotel Yamalkan en Cancún); en intervenciones en espacios públicos. Entre sus clientes hay coleccionistas de Francia, Italia y Arabia Saudita. Ha creado por encargo del Museo Thyssen de Madrid la escultura-bolso Donna, inspirándose en la mujer evocada por el pintor impresionista norteamericano Frieseke en su cuadro Malvarrosas. Con alumnado de la Escuela de Artes de Sevilla, donde colabora, ha realizado allí la instalación efímera El grito despierto, de 13 metros de altura, para apelar al resurgir de una sociedad adormecida y narcotizada. La Locanda Cipriani, de Venecia, muy frecuentada por la ‘jet-set’ internacional, exhibirá este año una exposición de su Universo Eirín.

 

Moderador: Juan Manuel Rojas Fernández, arquitecto, al frente del estudio Hombre de Piedra Arquitectos. Coautor de la Terminal de Cruceros del Puerto de Sevilla, premiada instalación arquitectónica que reutiliza contenedores marítimos. Fue galardonado en los Premios Construmat-Barcelona a la Innovación Tecnológica por su edificio de viviendas y hotel frente al Puerto de Málaga, también seleccionado como ejemplo europeo de buenas prácticas medioambientales en el programa Score. Sus obras destacan por la búsqueda de la belleza, la utilidad y el confort en la arquitectura a través del compromiso con los aspectos medioambientales. Sostiene que no hay nada más natural que el arte y nada más humano que la tecnología. Ha impartido ponencias en universidades como la Autónoma de México y la Técnica de Munich. Colabora en proyectos de investigación con la Universidad de Sevilla y ha realizado recientemente una estancia de investigación en la de Kent (Reino Unido).

 

 

Saludos

Asociación Iniciativa Sevilla Abierta

www.iniciativasevillaabierta.es

email: sevillaabierta@gmail.com

Twitter: @sevillaabierta

Hashtag del ciclo: #sevillaysufuturo

 

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Más allá del negocio de los sexenios universitarios

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Más allá del negocio de los sexenios universitarios

Dos multinacionales extranjeras sacan del erario público más de 25 millones de euros anuales controlando el acceso y promoción del profesorado universitario e investigador de este país.

Los países que tienen un enfoque de modelo social y productivo de alto valor son aquellos que cuentan con más apoyos a la investigación básica y en todas las disciplinas, también las humanísticas, sociales y artísticas

Para acceder a un puesto en el ámbito universitario, acreditarse para cualquier puesto docente, promocionar en la carrera académica, cobrar el complemento de investigación o simplemente no verse “cargado” con más horas de docencia, prácticamente todo profesor o profesora universitaria tiene que conseguir que dos multinacionales le admitan publicar cierto número de artículos en las revistas que ellas determinan y controlan.

El actual sistema de evaluación de la carrera profesional universitaria, especialmente a partir del Real Decreto-ley 14/2012 del PP, premia la acumulación de esas publicaciones cuantificables y comercializables que son las que generan “distinción y reconocimiento” (número de sexenios), al tiempo que “penaliza” si no se consiguen, con la imposibilidad del acceso, la no promoción, la reducción del salario y un aumento significativo de trabajo docente. 

Devaluación de la función docente

Tiende así a convertir la función docente esencial de la universidad en un obstáculo para la promoción académica, un “castigo”, que termina por devaluar la finalidad fundamental de la universidad, provocando que el mismo profesorado la minusvalore y postergue. Sabiendo, además, que no está probado -más bien al contrario- que haya una correlación importante entre productividad de la investigación-publicación y eficacia de la docencia.

Frente a la docencia, la práctica investigadora es transformada en una inversión en el propio currículum mediante este tipo de publicaciones que sí reportan beneficios subjetivos (valoración) y materiales (compensaciones retributivas). Este sistema valora aquellas publicaciones que tengan valor para el mercado y que se puedan cuantificar y medir. Olvida que la ciencia debe estar al servicio de la humanidad y de la mejora del mundo en el que convivimos, ligada a problemas y necesidades sociales que no siempre son valorados por el mercado, para convertirse en una moneda de cambio determinada por las exigencias del mercado. 

Cultura del impacto y la citación

Se está presionando así a la comunidad científica para transformar la investigación rigurosa en una loca carrera de la “cultura del impacto y de la citación” para ser valorado y poder promocionar. Porque este sistema ha asumido la tesis de que el factor de impacto (media de citas que en un año tiene un artículo), que mide visibilidad más que calidad, defina el valor científico de artículos y revistas. Factor que es controlado por los datos ofrecidos por el informe Journal of Citation Report (JCR) de la multinacional Thomson Reuters a través de su producto Web of Knowledge (WOK), y por la multinacional Elsevier a través de su producto Scopus. La Fundación Española para la Ciencias y la Tecnología, dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, las universidades y el Centro Superior de Investigaciones Científicas pagan por las licencias a estas multinacionales más de 25 millones de euros anualmente. 

Mientras, en 2013, se paralizaba por recortes presupuestarios proyectos públicos nacionales, como el sistema DICE (Difusión y Calidad Editorial de las Revistas Españolas de Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas) desarrollado desde 2006 por el CSIC. Integrado en una institución pública, DICE no recibía dinero de las revistas que estudiaba y catalogaba, ni tampoco directamente de quienes lo consultaban. Suerte parecida sufrieron otros proyectos públicos de prestigio como el de INRECS, INRECJ e INRECH de la Universidad de Granada en el año 2014. 

Política de Estado

De esta forma, nuestras administraciones públicas son cooperadores necesarios (en financiación y difusión) de las multinacionales privadas extranjeras para el desarrollo de su sistema comercial de evaluación. Los ministerios de Ciencia y Tecnología le atribuyen la autoridad y el liderazgo que estas multinacionales se autoatribuyen en sus páginas web, desde su “monopolio de hecho” de la evaluación científica. 

El conjunto del engranaje es accionado por las agencias nacionales de evaluación. Las agencias como la ANECA, que acredita la capacidad del profesorado, y la CNEAI, que reconoce a través de los sexenios la actividad investigadora realizada, priorizan como criterios de valor la publicación de artículos en revistas científicas incluidas en esas bases de datos elaboradas por Thomson Reuters y Elsevier, en detrimento de otros formatos y modos de canalizar la actividad investigadora. 

Lógica colonial

Este sistema ha recibido innumerables críticas. Desde el sesgo lingüístico y geográfico que favorece a publicaciones y autores y autoras anglosajones hasta que enfatiza estándares determinados de ciencia. Estos criterios de valor, además, reproducen una lógica colonial pues refuerzan una lógica geopolítica de poder que margina y desprecia las revistas científicas no anglosajonas, imponiendo sin discusión el inglés como lengua “neutra”. También se ha criticado la recurrencia y la permanencia de los círculos científicos dominantes que se nutren y se citan entre sí (de las más de 8.000 revistas de todo el mundo que son incluidas en el JCR, tan solo 300 representaron más del 50% de lo que se citó y más del 30% de lo que se publicó; y un núcleo de 3.000 revistas cuenta con más del 90% de artículos citados y más del 80% de los publicados). Asimismo, se ha enfatizado el escándalo que supone el hecho de que resultados de investigaciones pagadas con dinero público se publiquen en revistas de acceso privado. 

Lo cierto es que con este modelo la producción de conocimiento se encierra en un circuito privatizado, ajeno en buena parte a su servicio a toda la sociedad y al compromiso con el bien común. A pesar de las críticas de todo tipo que este modelo ha generado, conserva intacta su capacidad de definir quién vale y quién no. Se asume así que aquello que ocurre fuera de lo validado por el modelo no existe o no sirve a la ciencia: “si tu trabajo no está aquí, no vale”.

Competición en vez de colaboración

Esta bibliometría, más que aportar resultados de investigación excelentes, ha conseguido presionar a la comunidad investigadora para adaptar su trabajo hacia lo que se valora en el mercado de los sexenios. Se abandonan las monografías o libros con conocimiento reflexivo de fondo capaces de alcanzar al gran público, pues son consideradas “méritos menores” porque puntúan menos frente a los artículos con índices medibles de impacto. Se está generando una inflación de papers inabarcable, que pocos leen y que no siempre se escriben con el poso necesario. Se recurre al autoplagio, a las autocitas, a las redes de citas, a las guerras de citas, a no citar a posibles competidores/as, a exigencias de citar artículos publicados en los últimos años en la revista donde se quiere publicar. Se genera así un volumen innecesario de aparato de citación, un hipertrofiado marco teórico, postizo y muchas veces ni siquiera consultado, que solo sirve para aumentar este mercado de la citación, cuestionado en innumerables investigaciones y estudios.

Todo ello obliga a un proceso continuo de competición interna que fragmenta y enfrenta al profesorado, naturalizando la competencia en vez de producir formas colaborativas de pensamiento e investigación. Lo que vale, lo que cuenta, lo que tiene valor (de mercado) es la acumulación, lo inmediatamente vendible y comercializable en el mercado de la patente y la industria del rápido beneficio, no la investigación base ni la dimensión crítica de la investigación. 

Necesitamos una universidad realmente pública y democrática. Una universidad que cuestione esta concepción neoliberal de la ciencia, la investigación y la universidad. Que ponga en jaque el significado otorgado a la “excelencia”, entendida como incentivo para que se aumente de manera constante, competitiva e ilimitada la productividad.

Es necesario apostar por una universidad que sea capaz de incorporar otros elementos de valor al trabajo investigador y docente: trabajo compartido, investigación de base y a largo plazo, docencia como valor, honestidad científica, compromiso con toda la sociedad y también con las necesidades y sectores más desfavorecidos. 

Los países que tienen un enfoque de modelo social y productivo de alto valor son aquellos que cuentan con más apoyos a la investigación básica y en todas las disciplinas, también las humanísticas, sociales y artísticas. No en vano dicha investigación es la que genera los cimientos para construir un modelo social más justo en lo económico, más sabio en lo social y más ecológico en lo natural. Son aquellos que valoran también el impacto social y político de la investigación no sólo por el número de citas de las publicaciones realizadas sino por la implicación en la resolución de problemas locales o en el avance del bienestar social, por la participación de la comunidad en el desarrollo de las investigaciones o porque incluyen orientaciones prácticas para la solución de problemas reales en contextos reales, sean locales o globales. 

En definitiva, los repositorios públicos de “acceso abierto”, mandato expreso del programa de la Unión Europea Horizonte 2020, en la línea que plantea la Declaración de San Francisco sobre Evaluación de la Investigación (DORA) y la Declaración de Berlín, administrados por universidades u organizaciones de investigación públicas, son una valiosa infraestructura que podrían apoyar la transición a un sistema de evaluación y comunicación académica más colaborativa y eficiente. 

Izquierda Unida ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) en el Parlamento Nacional para superar las métricas basadas en el factor de impacto de las citas en JCR y similares, que miden el continente más que el contenido, ahorrar al Estado una ingente cantidad de dinero que pagamos a estas multinacionales extranjeras y sentar las bases para que la academia dé a luz un nuevo sistema de evaluación público y abierto de la investigación. 

Aunque esta proposición no es ese nuevo sistema, sino una medida de urgencia, es un primer paso de otro sistema posible de evaluación de la producción científica más justo, que responda a un modelo de ciencia para el bien común.

 

Enrique Javier Díez Gutiérrez

Coordinador Federal de Educación de IU | Profesor de la Universidad de León

LA ANECA Y OTRAS HISTORIAS

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LA ANECA Y OTRAS HISTORIAS

La Universidad Pública Española (UPE) es una empresa gigantesca con 143.641 empleados y 1.239.167 clientes diarios (datos de 2014-2015; ver anexo).

Sin embargo, una empresa de este tamaño carece de un servicio de estudios y menos de un Instituto central de investigación que elabore estadísticas, informes y documentación de la actividad universitaria y sirva como un medio de armonización interna y externa con otras universidades.

La Ley General de Educación de 1970, inicio de la última serie de reformas de la enseñanza en España, intentó algo parecido creando el Centro Nacional de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (CENIDE) transformado poco después en Instituto Nacional de Ciencias de la Educación (INCIE). Pero en 1980 la naciente democracia lo eliminó sin sustituirlo por nada análogo.(ver anexo). 

Esta carencia es particularmente grave: no sólo nos impide conocer lo que hace la universidad de al lado, sino que también nos impide conocer la universidad europea y la de otros ámbitos.

Cuando se plantea cualquier cuestión del profesorado, de los centros o de las titulaciones, ignoramos totalmente el estado de esta cuestión en Europa y en el resto del mundo. El ambiente se inunda de opiniones sin fundamento.

Y éste es el caso de Bolonia, de la Aneca y de cualquiera de las últimas reformas universitarias.

Pues bien, la ANECA parece un oscuro intento de emular aquellos  CENIDE e INCIE. Efectivamente, sobrecogen las tareas que a la ANECA le encomienda la LOU2001, entre otras (ver anexo):

La evaluación, certificación y acreditación de:

a) Las enseñanzas de las titulaciones estatales y de las propias de las universidades.

b) Las actividades docentes, investigadoras y de gestión del profesorado universitario. 

c) Las actividades, programas, servicios y gestión de los centros e instituciones de educación superior.

Teniendo en cuenta que la UPE tiene 7.422 titulaciones, 94.453 PDI, 50 universidades, 2.406 departamentos y 714 centros, la tarea parece gigantesca y exigir unos medios materiales y humanos impresionantes.

Por si esto fuera poco, el Estatuto 2015 de la ANECA también le encomienda:

-La realización, edición y difusión de estudios y prospectiva etc.

-La formación de evaluadores y técnicos en garantía de calidad.

-La investigación sobre temas relativos a la calidad de la enseñanza superior etc.

-La aportación de información y asesoramiento a los Consejos Sociales, etc.

Sin embargo, creo que la mayoría de los universitarios ignoramos todo de la ANECA: su personal, sus recursos y sus procedimientos. La página web de la ANECA resulta parca en resultados.

Otro aspecto curioso es que las actividades del profesorado que evalúa la ANECA: docente, investigadora y de gestión tienen todas un aspecto común: carecen de formación reglada y de acreditación inicial. 

No creo que haya muchos programas de doctorado que formen para la docencia ni para la investigación. La formación para estas tres actividades sigue las pautas de los gremios medievales abolidos por la revolución industrial; con la misma estructura de maestros, oficiales y aprendices. Es como empezar a conducir sin carné. En el caso de la gestión, ese carné ni siquiera se necesita: basta con el voto de unos cuantos colegas para llegar a decano, rector, etc.

Otro aspecto curioso de la ANECA: pretender mejorar algo sin estudiarlo en profundidad ni llevar una política de reformas y mejoras, para lo cual se necesita un centro de estudios, investigación y documentación de otro tipo.

Por ejemplo: la Autonomía Universitaria es un concepto de los más maltratados de nuestro tiempo.

Por una parte, se confunde autonomía con administración.

La diferencia entre un órgano administrativo y un órgano autónomo es que el primero tiene definidas unas tareas perfectamente reglamentadas y el segundo tiene un margen más o menos amplio de libertad para desarrollar y definir la tarea que tiene encomendada. Esta confusión la tiene, incluso, el Gobierno cuando dice que “se limita a cumplir la ley”. Para hacer cumplir la Ley ya están los policías, fiscales, interventores, inspectores, etc. De los órganos autónomos se espera algo más como es la mejora de los servicios, la innovación, las reformas, etc.

También se confunde la autonomía de la universidad con la “microautonomía” de los departamentos universitarios. En bastantes aspectos la UPE da la imagen de ser “La giganta de los mil pies de plomo”. Los pies son los 2.406 departamentos universitarios proclives a aislarse y evitar toda coordinación.

Y esto nos lleva a la necesidad de que el personal universitario docente, investigador y de gestión se rija por los principios de:

Profesionalidad (independencia, conocimiento, objetividad, acreditación).

Especialización, abandonando la figura tan frecuente del “docente para todo” que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. La especialización exige una experiencia duradera en una misma tarea.

Coordinación: Sucede, por ejemplo, que se impartan titulaciones sin que exista una dirección efectiva, ni una coordinación regular entre el diverso personal docente implicado para analizar el desarrollo, problemas y resultados.

Responsabilidad, que no sólo hay que entenderla como consecuencia de comportamientos delictivos, sino también del resultado de la función encomendada. Es frecuente el caso de personas que se eternizan en cargos sin particular dedicación ni calidad de la gestión ni resultados.

Y aquí volvemos al principio, porque no sabemos si la ANECA sigue estos principios. Abajo incluyo la lista de sus directores, pero no he encontrado las razones para su nombramiento. 

Saludos en Wilhelm von Humboldt

Francisco J. González Vázquez

Observador offside

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UNIVERSIDADES PUBLICAS. CENTROS PROPIOS. CURSO 2014/2015

(PU = Por universidad; PC = POR CENTRO; PD = POR DEPARTAMENTO / M =

Mujeres; H = Hombres) 

UNIVERSIDADES PÚBLICAS (Total 50: Presenciales 47; No presenciales 1;Especiales 2)

CENTROS PROPIOS         (Total 714: Facultades 506; Esc.téc.sups. 105; Esc.pol.sups. 34; Esc.univs. 55; Otros centros 14)

CENTROS PROPIOS / PU 14,3

DEPARTAMENTOS 2.406

DEPARTAMENTOS / PU 48,1

PERSONAL 143.641 (M 66.621; H 77.020)

PERSONAL / PU 2.872,8

PDI 94.453 (M 37.410 H 57.043)

PDI / PU 1.889,1

PDI / PC 132,3

PDI/PD 39,3

PAS 49.188 (M 29.211 H 19.977)

PAS / PU 983,8

TITULACIONES 7.422

TITULACIONES / PU 148,4

TITULACIONES / PC 10,4

ESTUDIANTES 1.239.167 (M 666.296 H 572.871)

Estudiantes Grado: 1.028.481

Estudiantes 1º y 2º Ciclo: 101.289

Estudiantes Máster: 78.867

Estudiantes Doctorado: 30.530

ESTUDIANTES / PU 22962 (presenciales)

ESTUDIANTES / PC 1.735,5

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Institutos de Ciencias de la Educación

Decreto 1678/1969, crea los Institutos de Ciencias de la Educación.

Ley 14/1970, General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa los define:

            Art. 63.3. Los Institutos de Ciencias de la Educación estarán integrados directamente en cada Universidad, encargándose de la formación los universitarios que se incorporen a la enseñanza en todos los niveles, del perfeccionamiento del profesorado en ejercicio y de aquellos que ocupen cargos directivos, así como de realizar y promover investigaciones educativas y prestar servicios de asesoramiento técnico a la propia Universidad a que pertenezcan y a otros Centros del sistema educativo.

            Art. 63.4. Las actividades de los Institutos de Ciencias de la Educación en materia de investigación educativa serán coordinadas a través del Centro Nacional de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (CENIDE), el cual atenderá también al perfeccionamiento del profesorado en ejercicio en los propios Institutos.

Decreto 750/1974, reforma el CENIDE creando el Instituto Nacional de Ciencias de la Educación (INCIE).

Real Decreto 2183/1980, sobre supresión y reestructuración de órganos de la Administración Central del Estado:

            Art. 12: Queda extinguido el organismo autónomo Instituto Nacional de Ciencias de la Educación, asumiendo sus funciones la administración del Estado, a la que serán transferidos los bienes, derechos, acciones y recursos de dicho organismo.

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ANECA

Ley Orgánica 6/2001 de Universidades.

TÍTULO V

De la evaluación y acreditación

Artículo 31. Garantía de la calidad.

  1. La promoción y la garantía de la calidad de las Universidades españolas, en el ámbito nacional e internacional, es un fin esencial de la política universitaria y tiene como objetivos:
  1. a) La medición del rendimiento del servicio público de la educación superior universitaria y la rendición de cuentas a la sociedad.
  1. b) La transparencia, la comparación, la cooperación y la competitividad de las Universidades en el ámbito nacional e internacional. 
  1. c) La mejora de la actividad docente e investigadora y de la gestión de las Universidades. 
  1. d) La información a las Administraciones públicas para la toma de decisiones en el ámbito de sus competencias. 
  1. e) La información a la sociedad para fomentar la excelencia y movilidad de estudiantes y profesores.
  1. Los objetivos señalados en el apartado anterior se cumplirán mediante la evaluación, certificación y acreditación de: 
  1. a) Las enseñanzas conducentes a la obtención de títulos de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional, a los efectos de su homologación por el Gobierno en los términos previstos en el artículo 35, así como de los títulos de Doctor de acuerdo con lo previsto en el artículo 38.
  1. b) Las enseñanzas conducentes a la obtención de diplomas y títulos propios de las Universidades y centros de educación superior.
  1. c) Las actividades docentes, investigadoras y de gestión del profesorado universitario.
  1. d) Las actividades, programas, servicios y gestión de los centros e instituciones de educación superior. 
  1. e) Otras actividades y programas que puedan realizarse como consecuencia del fomento de la calidad de la docencia y de la investigación por parte de las Administraciones públicas.
  1. Las funciones de evaluación, y las conducentes a la certificación y acreditación a que se refiere el apartado anterior, corresponden a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación y a los órganos de evaluación que la Ley de las Comunidades Autónomas determine, en el ámbito de sus respectivas competencias, sin perjuicio de las que desarrollen otras agencias de evaluación del Estado o de las Comunidades Autónomas. 

Artículo 32. Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación. Mediante acuerdo de Consejo de Ministros, previo informe del Consejo de Coordinación Universitaria, el Gobierno autorizará la constitución de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación.

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Real Decreto 1112/2015, por el que se aprueba el Estatuto del Organismo Autónomo Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación.

Objetivos y principios de actuación

Artículo 5. Objetivos.

  1. Dentro de su ámbito de competencias y de acuerdo con lo establecido en el presente Estatuto, la actividad de la ANECA se dirige a la promoción y el aseguramiento de la calidad en la enseñanza superior, y muy particularmente de las Universidades españolas, tanto en el contexto nacional como en el internacional, y tiene como objetivos los descritos en el artículo 31 de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre.
  1. La ANECA impulsará, junto a los órganos de evaluación creados por ley de las Comunidades Autónomas, la adopción de criterios de garantía de calidad conforme a estándares internacionales, en sus respectivos ámbitos de competencias. A tal fin, promoverá el establecimiento de mecanismos de cooperación y reconocimiento mutuo entre agencias, de acuerdo con lo establecido en el artículo 31.2 y 3 de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre.

Artículo 6. Funciones.

  1. En su ámbito de competencias, corresponden a la ANECA, utilizando protocolos y criterios de evaluación de referencia internacional, las funciones de orientación, evaluación, certificación y acreditación de:
  1. a) Las enseñanzas conducentes a la obtención de títulos universitarios de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional.
  1. b) Los méritos de los aspirantes a los cuerpos docentes y al profesorado contratado de las Universidades.
  1. c) Las actividades docentes, investigadoras, de transferencia de conocimiento y de gestión, del personal docente e investigador de las Universidades y del personal investigador funcionario de carrera de los Organismos Públicos de Investigación, que puedan generar complementos retributivos, conforme a lo previsto en el Real Decreto 1086/1989, de 28 de agosto, sobre retribuciones del profesorado universitario, y en la Ley 14/2011 de la Ciencia, la Tecnología y la Investigación, y demás normativa vigente así como a lo que pueda establecerse en la normativa autonómica, cuando corresponda.
  1. d) Las instituciones y centros universitarios.
  1. e) Las actividades, planes de desarrollo de titulaciones, programas, servicios y gestión de los centros e instituciones de educación superior, así como de los centros de educación superior que impartan enseñanzas en España conforme a sistemas educativos extranjeros o centros universitarios españoles en el extranjero. 
  1. f) Los títulos universitarios extranjeros, a través de procedimientos de homologación reconocimiento de equivalencias a títulos universitarios españoles o convalidaciones, en los términos que se determinen reglamentariamente.
  1. g) La correspondencia a los niveles del marco español de cualificaciones para la educación superior (MECES) de los títulos universitarios nacionales anteriores al Real.
  1. En su ámbito de competencias, corresponden asimismo a la ANECA:
  1. a) La realización, edición y difusión de estudios y prospectiva en materia de orientación, evaluación, certificación y acreditación de las Universidades españolas, actuando como observatorio de la calidad del sistema español de universidades, en colaboración con las Comunidades Autónomas y otros organismos con funciones análogas.
  1. b) La promoción, evaluación y certificación de los Sistemas de Garantía Internos de Calidad de las Universidades y sus centros. 
  1. c) La formación de evaluadores y técnicos en garantía de calidad. 
  1. d) La investigación sobre temas relativos a la calidad de la enseñanza superior, la difusión de experiencias y proyectos, así como la realización de programas de capacitación, cuando así se requiera, a otras agencias u órganos de evaluación.
  1. e) La aportación de oportuna información y asesoramiento a los Consejos Sociales de las Universidades públicas españolas cuando sea requerida para ello, así como a otras instituciones o agentes de interés del sistema universitario.
  1. f) La ejecución de las políticas públicas que le atribuya la normativa vigente, o que le sean encomendadas o en los convenios formalizados, a estos efectos, con otras Administraciones, departamentos u organismos. 
  1. g) Otras actividades y programas que puedan realizarse con el objeto de fomentar la calidad de las actividades académicas por parte de las Universidades y restantes Administraciones públicas.
  1. h) Las restantes funciones que le atribuya la Ley, este Estatuto y el resto de la normativa vigente o que le sean encomendadas, dentro de su objeto y su ámbito de competencias.
  1. Las funciones de orientación, evaluación, acreditación y certificación de la ANECA se articularán a través del juicio de expertos, de acuerdo a lo establecido en este Estatuto y en la normativa correspondiente a cada programa.
  1. Para el desarrollo efectivo de las funciones señaladas, la ANECA podrá:
  1. a) Establecer convenios, acuerdos y contratos con instituciones y organismos públicos, universidades y entidades privadas que realicen actividades en los ámbitos funcionales propios de la ANECA. 
  1. b) Formalizar los negocios jurídicos con entidades públicas y privadas o con personas físicas que resulten necesarios para obtener los ingresos que permitan financiar las actividades que se requieran.
  1. c) Promover la edición de publicaciones y la organización de actividades de carácter científico de ámbito nacional e internacional.
  1. d) Representar, cuando proceda, a la Administración General del Estado ante los Órganos y Organismos de carácter de ámbito nacional e internacional en las materias de competencia de la ANECA.
  1. e) Impulsar la cooperación en las áreas de su competencia con las Comunidades Autónomas.
  1. f) Desarrollar programas y actividades de cooperación internacional en las áreas de su competencia.

Artículo 11. Composición del Consejo Rector.

  1. El Consejo Rector tendrá 9 miembros, con la siguiente composición:
  1. a) La persona titular de la Secretaria General de Universidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, o en su caso, del órgano superior o directivo cuyas competencias se desarrollen en el ámbito universitario, que será su Presidente.
  1. b) La persona titular de la Dirección General de Política Universitaria del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que será su Vicepresidente.
  1. c) Un representante de la administración autonómica con responsabilidad en enseñanza universitaria, designado por la Conferencia General de Política Universitaria, que pertenecerá necesariamente a una de las Comunidades Autónomas en las que la ANECA es el órgano de evaluación externa en materia de universidades. Este representante deberá tener al menos rango de Director General.
  1. d) Dos Rectores de universidades, designados por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas de entre sus miembros, de los cuales uno pertenecerá a una universidad de una Comunidad Autónoma en la que la ANECA sea el órgano de evaluación externa en materia de universidades, y el otro pertenecerá a una universidad privada o de la iglesia católica.
  1. e) Un estudiante, que será la persona titular de la Vicepresidencia correspondiente del Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado.
  1. f) Un representante de los Consejos Sociales, designado de entre sus miembros por la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas.
  1. g) Un representante sindical del personal docente e investigador de las Universidades, designado por la organización sindical y profesional más representativa de la Mesa Sectorial de Universidades.
  1. h) Un representante de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, designado por ésta.

Artículo 12. Funciones del Consejo Rector.

  1. Corresponde al Consejo Rector:
  1. a) Supervisar la gestión desarrollada por la ANECA, sin perjuicio de las competencias del Ministerio competente en materia de universidades.
  1. b) Aprobar las cuentas anuales de la ANECA a propuesta de su Director.
  1. c) Nombrar y separar al Director y prorrogar su mandato, a propuesta del Presidente del Consejo Rector.
  1. d) Aprobar, a propuesta del Director, un código ético para el personal y los evaluadores que colaboren con la ANECA.
  1. e) Aprobar, a propuesta del Director, los criterios y procedimiento de selección de los miembros de las Comisiones de Asesoramiento para la Evaluación de Enseñanzas e Instituciones, y de Profesorado.
  1. f) Cualesquiera otras tareas que le sean directamente encomendadas por el Ministerio responsable y aquellas funciones que le atribuyan este Estatuto y la restante normativa vigente.
  1. El Consejo será informado por el Director de la ANECA de:
  1. a) Las líneas y criterios de actuación de la ANECA.
  1. b) Los planes y programas de carácter anual y plurianual, en particular el plan anual de objetivos y el plan estratégico.
  1. c) El estado de ejecución presupuestaria.
  1. d) El anteproyecto de presupuestos.
  1. e) La Memoria Anual de Actividades.
  1. El Consejo Rector no participará en aquellas decisiones vinculadas con informes de evaluación, ni en el establecimiento de los criterios y metodologías de evaluación.

DIRECTORES

Ismael Crespo Martínez (2002-2004) Catedrático de Ciencia Política. Universidad de Murcia

Francisco Marcellán (2004-2006) Catedrático de Matemáticas. Universidad Carlos III de Madrid

Gemma Rauret (2006-2009), Catedrática de Química Analítica. Universidad de Barcelona

Zulima Fernández Rodríguez (2009-2012), Catedrático de Organización de Empresas. Universidad Carlos III de Madrid

Rafael van Grieken Salvador, Catedrático de Ingeniería Química. Universidad Rey Juan Carlos (URJC)

Humor como estrategia ante los desafíos del envejecimiento

Destacado

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Debate sobre el humor en los seniors con una referencia científica.

El profesor emérito Ronald A. Berk ha tenido la gentileza de permitirme la difusión de algunos de sus artículos publicados. En este caso, he seleccionado un artículo que trata del humor en las personas mayores y las estrategias para afrontar los desafíos diarios que tienen las personas de edad. Asimismo, incluye una Escala para el Afrontamiento del Humor a aplicar a los seniors y abundante bibliografía.

Ronald A. Berk (2015). The Greatest Veneration: Humor as a Coping Strategy for the Challenges of Aging. Social Work in Mental Health, 13:1, 30-47, DOI:10.1080/15332985.2014.890152.

To link to this article: http://dx.doi.org/10.1080/15332985.2014.890152.

(Espero que el artículo enlazado que aparece más abajo nos ayude a encontrar nuevas estrategias de humor. Luis Miguel Villar Angulo).

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